viernes, 12 de marzo de 2010

CUANDO LA POESÍA NOS HAGA MILLONARIOS



"CUANDO LA POESÍA NOS HAGA MILLONARIOS"



Cuando la poesía nos haga millonarios, obviamente no seremos humanos, seremos dioses. Y es que a pesar de mi visión pesimista ante la acción de “vivir” de lo que escribimos es a lo sumo un gran argumento para la ciencia ficción, un buen chiste para circo pobre o en los mejores de los casos el sueño más húmedo de un autista.

La poesía no se vende, ni se lee. Bueno, sí se lee, aunque en espacios tan reducidos, por sujetos que también producen poesía. A ver, probemos: Salga de su casa una mañana cualquiera a las 8 a.m, tome un colectivo hacia algún lugar (no importa dónde), observe. ¿Ve Ud. a alguien leyendo? Quizá sí. ¿Es poesía lo que lee? No. Volvamos.

La poesía no es para vender, es para dar a entender al mundo que existimos como algo más que mercaderes, que productos, que objetos de intercambio, que mercadería andante. La poesía muchas veces es el lugar más común para los marginados (y los que aparentan serlo).

Ser poeta es un oficio que en realidad no tiene beneficio. No tiene beneficio, pero sí algo que jamás otra cosa puede darnos: Libertad, conciencia, sensibilidad, amor, ternura, esperanza, esperanza, mil veces esperanza.

No soy un utópico, ni un soñador. Es un hecho: Todos los poetas en algún momento vamos contra la corriente, perdemos alguna extremidad, angustiamos nuestro espíritu, morimos con Rimbaud, nos asilamos con Dante, tratamos de gozar dolorosamente con Pizarnik o con Plath, intentamos la locura con Leopoldo Maria Panero, nos comprometemos con Vallejo, y somos desde ya, seres indeseables, pero inofensivos.

La poesía no se lee, no se vende (y más si es poesía contemporánea hecha por jóvenes), pero existe. Algo hay que hacer. Una idea: salgan de sus casas vayan a una librería y compren algún libro de poesía (no importa cuál), luego vuelvan a tomar un colectivo hacia algún lugar y en medio de la ruta, como enloquecidos y euforizados por algún alucinógeno, lean un poema del libro, en voz alta para que todos escuchen, luego cuando toda la gente piense que usted está demente, desquiciado, preso de la tensión o de alguna enfermedad psicopática, cierre el libro, regálelo a la primera persona que vea, baje en el paradero más próximo y sonría. Usted acaba de ganarse el cielo, acaba de hacer un acto que ante los ojos sucios es extraño, inconcebible, temerario, quijotesco, tonto, estúpido, pero no. Usted habrá ganado algo más que el rechazo masivo, habrá ganado la purificación total de su alma, de su ser.

Si usted no puede intentar este acto de heroísmo, no importa, de todas formas, compre el libro, guárdelo como una especie de “cosa curiosa” y espere el paso del tiempo sobre su cara, coma un helado de lúcuma, sea feliz en su ignorancia, vaya al baño dos veces al día, tenga buenas relaciones con sus vecinos, lave la ropa sucia, viaje a Francia, tome un té helado, acaricie un gato negro, vea televisión, visite su Facebook, entre a Remolinos, consuma soya, vaya al médico, presencie la muerte de un anciano, coma cinco frutas al día, medite sobre el calentamiento mundial, compre un sexy calendario, y sueñe aunque la muerte, pronto, le diga que no.

Paolo Astorga
Miembro fundador del grupo literario “Letra en llamas”

Letra en llamas "algo"


Hace no mucho que llegó a mis manos esta pequeña publicación muy artesanal. De mano de los propios integrantes de "Letra en LLamas".
Integrado por poetas del lado este de Lima, entre los que figuran : César Pineda, Eduardo Vílchez, José Jiménez, Karina Moscoso y Paolo Astorga. Nos dejan unos poemas pequeños pero que demuestran lo que hacen por aquel lado de nuestra Lima. Disfrutemos de ellos.




KARINA MOSCOSO



ÁNGEL CAÍDO




Ángel...
se crepúsculo bañado con gotas sudorosas de miel,
alas negras caídas al borde del infierno,
siente como poco a poco al diablo ya ingresando
a la zona de la gloria,
y tras un gemido presenta el dolor
del pecado celestial.

Ya no existe la tierra prometida a su alrededor,
más bien el mundo incierto de una próxima muerte inédita,
que goza la injuria de un amor
olvidado por el lecho del sueño.




PAOLO ASTORGA


LIBRO ABIERTO



El día en una bala
migas de pan en la oreja de los locos
el sueño como un chicle pegado entre las piernas,
un frasco de calmantes
un libro de cómo volverse una paloma
acaso detrás está mi córnea
desvistiendo la claridad de las cosas
mientras camino por las calles
dejando en las paredes
un día aturdido por la eternidad;
la muerte que ha optado por amarme.




CÉSAR PINEDA

HÁBLAME



con tus silencios
y lléname
con tus vacíos
tal vez un día
Mis manos se desnuden contigo
Necesitándote de mí
Ahora tan solo deja que mi cuerpo se haga
Sombra en tu interior






EDUARDO VÍLCHEZ



ENGREÍR



Te dejas engreír
cuando toco tus manos
Te dejas engreír
cuando tiernamente
te abrazo
Te dejas engreír
cuando miro
tus ojos
y en ellos contemplo
delicados destellos
de aceptación
¡No, no creo equivocarme!
Porque cuando me acerco a ti
mi mundo desaparece
y sólo el tuyo
queda para mí
Te dejas engreír
cuando esbozas
una sonrisa
y eso...¡ es todo para mí!



JOSÉ JIMÉNEZ


LA SOMBRA CAMINANTE



Desgraciados los que siguieren a mi sombra
Mi sombra por un camino ha sido asesinada
Abandonada
Para alegría de los cuervos que
Ahora se alimentan de mis miembros
Una gota de sangre arrojada a los ríos
Alimenta a los peces
Un esqueleto trastocado por los rayos del sol
Murmura en los cementerios
Una cruz acabada por los inviernos
Consagra mi memoria
Ustedes me han seguido. Correrán la misma suerte
Deben de estar locos pero ya es tarde de diagnósticos,
Esperaremos los siglos de los siglos
Para que nuestras sombras se pierdan
En la luz del sol.

PRESENTACIÓN DE ORANGE ODE EN LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA

PRESENTACIÓN DE ORANGE ODE EN LA CASA DE LA LITERATURA PERUANA
El día viernes 26 en la Casa de la Literatura Peruana se presentó el nuevo poemario de Raúl Heraud, Orange Ode. Como presentadores estuvieron Johnny Barbieri y Paolo Astorga. Una reunión donde asistieron los amigos, aquellos buenos amigos que están con uno en los momentos más importantes. Luego para celebrar el nacimiento de este buen poemario de Raúl, los poetas se fueron a celebrar a Quilka.